Publicado: 5 de Noviembre de 2014

A veces, con la rutina cotidiana no queda mucho tiempo para practicar deporte. Sin embargo, durante el embarazo el ejercicio físico es una prioridad, a la par de la alimentación, ya que reporta numerosos beneficios, tanto para la madre como para el bebé. Por supuesto, no se trata de perder peso o realizar ejercicios intensos que te agoten sino de practicar una rutina saludable que te permita mantener el peso bajo control y te ayude a 
Los tres ejercicios más recomendables durante el embarazo.

  1. Caminar. Se trata de la mejor actividad para la embarazada que nunca ha practicado ejercicios ya que no solo es muy sencilla sino también segura y reporta numerosos beneficios a nivel cardiovascular. Puedes caminar a paso rápido y, a medida que vaya aumentando tu resistencia, incrementar el tiempo que le dedicas a este ejercicio. Vale aclarar que los especialistas no recomiendan comenzar a correr durante la gestación pero puedes hacerlo si ya lo hacías antes de quedar embarazada.
  2. Nadar. Este es un ejercicio perfecto porque pone en marcha los grandes grupos musculares del cuerpo pero no provoca presión en las articulaciones ni aumenta excesivamente la temperatura corporal. Además, durante los meses finales del embarazo te sentirás muy ligera y cómoda en el agua. Si no sabes nadar, existen otras alternativas igualmente beneficiosas, como el aquaerobic.
  3. Practicar yoga. En los últimos años han surgido diferentes centros que ofrecen clases de yoga prenatal, un ejercicio perfecto adaptado a las embarazadas que les ayuda a mantener la flexibilidad, aliviar la tensión y fortalecer los músculos. De hecho, se ha demostrado que el yoga no solo alivia los dolores de espalda sino que también elimina la sensación de fatiga y la tensión nerviosa, a la vez que mejora la oxigenación al bebé.

¿Qué ejercicios no son recomendables?

-       Deportes de alto riesgo, como puede ser el buceo, el esquí o montar a caballo ya que las probabilidades de sufrir un accidente son elevadas.

-       Ejercicios que demanden acostarse de espaldas, como los abdominales, sobre todo después del primer trimestre, ya que estos pueden afectar el riego sanguíneo hacia el útero.

-       Ejercicios con pesas que te obligan a mantenerte en la misma posición durante mucho tiempo y que pueden disminuir la cantidad de sangre que llega al útero.


-       Andar en bicicleta después del quinto o sexto mes de embarazo ya que el tamaño de la barriga aumenta el riesgo de perder el equilibro y caer. En los últimos meses, la bicicleta estática es una buena alternativa.